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“No se está haciendo la voluntad de Jairo Varela”: pareja del fallecido músico

Damaris de Diego Torres, quien fue la pareja de Jairo Varela durante 16 años, contó detalles de su relación con el músico y de lo acontecido tras la muerte del fundador del Grupo Niche.

Han pasado siete meses desde la muerte del fundador del Grupo Niche, el compositor Jairo Varela. La exreina Damaris de Diego, su pareja durante 16 años, luego de guardar luto y silencio ante los medios, decidió romper su mutismo para hablar de la situación que vivió tras el fallecimiento del maestro y los problemas jurídicos que enfrenta con los hijos del músico chocoano. “No le deseo a nadie lo que estoy viviendo”, le dijo a El País.

¿Cómo empezó su romance con Jairo Varela?

Él me pidió que le llevara al estudio ejemplares del calendario que publiqué luego del reinado, para comprármelos y darlos como ‘souvenires’. Él estaba grabando una producción y me propuso hacer un video para el tema ‘Eres’. Yo estaba pasando por una crisis amorosa, iniciamos como amigos, pero yo era amiga, él no (risas). Él iba tras otra cosa. Allí empezó todo.

¿Cuánta diferencia de edad tenían?

Eran 26 años de diferencia.

¿Qué le gustó de él?

Siempre me han gustado los hombres maduros, con liderazgo, con imponencia, que sean un poquito fuertes y que sean inteligentes y así era él. Tengo una anécdota: como era tan orgulloso, me dice en una pelea que dónde iba a conseguir yo un hombre tan inteligente como él, ¿ah? (risas), me dejó sin palabras, y además me dijo que me dejara de estar peleando tanto.

Esto fue el año pasado. Me gustaba eso de Jairo, su imponencia, su disciplina. Era muy estricto, a pesar de que era músico, en su arte era muy disciplinado, producto de eso todo el legado que nos dejó. Era poeta y en medio de esa figura que mostraba había un hombre con un muy buen sentido del humor, cuando lo quería tener.

¿Cuáles canciones le compuso a usted?

Se ha especulado mucho sobre ciertas canciones, pero eso es producto de esta guerra que siempre tuvo la relación. Fue juzgada por personas malintencionadas que una mujer tan joven como yo quisiera a un hombre tan maduro y él siempre me defendió porque sabía que realmente había amor. Él me hace la canción ‘A mi medida’. Así se llamaba inicialmente, pero una vez que estábamos bravos, le puso ‘A mi Medida. Damaris Canto’, que dice: “Parece débil, pero es mentira, un poco terca, pero está hecha a mi medida”. También hizo para los dos ‘Tocando el cielo’, cuando salimos de su infarto en septiembre. El músico al que se le dio la maqueta para que la grabara fue irresponsable y la publicó en YouTube. Esa canción era para otra persona, ni siquiera para un miembro de Niche, no se grabó, teníamos un proyecto musical que espero hacerlo.

¿Cómo fue vivir con un hombre famoso, ocupado y de quien se decía era malgeniado?

(Risa). Cuando hay ‘feeling’ en una pareja y por los años que viví con Jairo, me tocaba ceder. Por ser él un artista era especial en su temperamento, en su personalidad y nos tocaba negociar. Yo también soy de carácter fuerte, pero ahí convivíamos.

¿Cómo estaba la relación cuando él muere? ¿Usted dónde se entera de la noticia?

El 7 de agosto (un día antes de la muerte del maestro) trabajé hasta tarde en la Fundación (Etnia One Agencia Damaris de Diego Torres). Cuando llego a mi casa, me ducho, oro y me acuesto. No hice bulla. Como estábamos peleados yo me había pasado a la habitación de huéspedes. Al día siguiente, antes de irme a la agencia le digo a Anita, la muchacha, que cuando se despertara Jairo me avisara, para hablar con él. A él se le respetaba el sueño porque dormía pocas horas, pues en la noche era más productivo. A las 10:00 y a las 11:00 a.m., le pregunto a Anita, ‘¿Ya despertó?’ ‘Nada’, me dice. A las 12:00, ‘nada’. Le dije, ‘voy a pedir un taxi, voy para allá’. A los 11 minutos me llama Anita llorando, ‘véngase, que pasa algo’. Llego corriendo y encuentro a Juan Miguel, uno de los hijos de Jairo llorando.

Tomo las llaves del carro de Jairo y salgo a buscar una ambulancia. Encuentro una en el semáforo de la Roosevelt con 39 pero su conductor me dice que vaya a la Clínica Rey David. De allá traigo a los paramédicos, ya en casa, uno me dice, ‘está muerto’. Es que cuando yo llego a la casa para mí él no está muerto, pensé se desmayó. La sangre que se le veía en la cabeza era lo que más me preocupaba.

Usted en esos días se tornó callada, no tuvo cercanía con los medios…

Aún en medio del dolor uno ve comportamientos muy malucos, la gente hablaba en el Teatro Jorge Isaacs (a donde llevaron a Jairo) como si estuvieran en una plaza. Luego lo trasladaron al Concejo. Esperamos que llegara Janila, la hija de Jairo que estaba en EE.UU., Juan Miguel estaba aquí. Yo pedí a un amigo unas carpas para que el pueblo despidiera a Jairo (en el CAM), para que todo el que quisiera venir viniera, pero no para que convirtieran eso en un mercado, para que se subiera el uno y el otro e hicieran oportunismo. Empiezan a hacer manifestaciones en tarima: que los únicos responsables de la Orquesta Grupo Niche son los hijos del maestro Jairo y los nombran. Tomar ese momento para decir quién maneja la orquesta fue un hecho triste.

¿Cómo fueron esos días para usted?

Dios me dio la fortaleza porque yo no dormí durante esos cinco días. Mi objetivo era que se cumplieran las honras fúnebres de Jairo. El 12 de agosto lo sepultamos, estuve pendiente de los contratos con la funeraria, para mí no estaba concebido atender medios, ¿qué dices tú ante ellos en un momento como este? Cuando la vida te toma por sorpresa, cuando estás en un momento tan difícil como el que estaba viviendo con Jairo.

¿Después de sepultarlo, qué pasó?

Me vengo para donde mi familia, a los dos días me entero que Juan Miguel Varela le pide a Anita, mi muchacha, que le recoja la ropa y se la lleve y me doy cuenta que la cosa no está bien. Hablo con él y le digo ‘dile a Janila que hablemos para ver cómo vamos a organizar las cosas’, pero ella no quiso hablar conmigo y después me dice por teléfono, ‘mi papá me dijo que ustedes habían terminado’. No le presté atención. Cuando llega Juan Miguel por la ropa le digo: ‘¿Juan, qué pasa?’ y me dice, ‘Damaris, nosotros buscamos un abogado, porque arreglar con cinco cabezas (hijos) es muy difícil’. ¡Eso fue a los dos días de sepultado el papá! Y yo le digo: ‘Juan Miguel, si esto nos tomó por sorpresa a todos, ¿cómo vamos a buscar un abogado tan rápido, sin haber hablado, sin saber para dónde vamos, cómo nos organizamos?’ y le pregunto, ‘¿buscaron abogado para todos nosotros o para quién?’ Y me dice ‘abogado para nosotros cinco’ y me pasa la tarjeta de Abelardo de la Espriella. Hice caso omiso, seguí con mis compromisos. Luego me entero de que consiguen a quien represente a Niche en Colombia. Le buscan un sustituto artísticamente (Richie Valdés). Musicalmente no se vivió el luto. ¿Cuál era el afán? Entonces empiezo a preocuparme.

En esa semana no quisieron hablar conmigo. Un día necesitaba unos documentos, fui al edificio de la Quinta, de Niche, donde funcionan los dos establecimientos que están bajo mi representatividad, uno es de mi propiedad, y no me dejaron ingresar. Dijeron que el vigilante no tenía las llaves, eso nunca se mantiene cerrado, pusieron una reja que nunca se ponía. Esto está mal, pensé. Viajé a Bogotá a hacer un negocio. Cuando regresé y volví al edificio, me encuentro con la sorpresa que habían dado la orden de que yo no podía ingresar. Y hasta el sol de hoy.

¿Y qué otra sorpresa se llevó?

A los días, antes de regresar la segunda vez al edificio, me entero de una publicación de El Espectador donde el señor Abelardo de la Espriella expone que yo me quiero quedar con todo, en un artículo que titulan ‘Puja por herencia de Jairo Varela’. Puja que es una gran mentira.

¿Y usted sí está reclamando todo?

Eso es una calumnia porque nunca hablaron conmigo, pero empezaron los ataques para confundir a la opinión pública. Cuando me encuentro que ya yo no puedo entrar al edificio busco a las autoridades competentes, yo lo pude haber hecho por la fuerza y no lo quise hacer.

Su vida cambió mucho esos días…

Sí, yo tengo una empresa de producción de eventos, la fundación, y tenía compromisos como el de ExpoPacífico y tocó aplazarlo. Debía canalizar mis energías en cumplir con el deber y cuando surgen todas estas cosas busco al doctor Jaime Granados, que toma la vocería junto a otros abogados. No me interesa seguir un juego de medios, producto de la mala intención que hay hacia mí, quiero que todo se defina en los estrados judiciales.

También me enteré de que al día siguiente de sepultar a Jairo se crea una empresa con fines comerciales y toman por la fuerza la representatividad del grupo, la cual, obviamente, la tiene DD Entertainment, empresa que creamos con Jairo.

¿Cómo era su relación con los hijos de Jairo Varela cuando él vivía?

Bien. De eso hay testigos, la gente sabía que había una muy buena relación. Muestra de eso, los viajes y el último diciembre. Como era costumbre, ellos fueron a nuestra casa, ahí pasamos Navidad y fin de año. Cómo sería la relación que soy madrina de confirmación de uno de los hijos de Jairo. Una vez fallece él, la relación se quebranta totalmente por voluntad de sus hijos, no por voluntad mía, ellos son los que empiezan a tomar acciones.

¿La empresa que el maestro Jairo y usted manejaban tenía los derechos de comercializar la marca Niche?

DD Entertainment era la encargada de comercializar, administrar el tema legal, a nivel nacional e internacional. Se creó en 2001, hace 12 años. Los contratos que en la última Feria de Cali, en vida de Jairo (2011), él firmó con Corfecali, fue con DD Entertainment, empresa que yo represento.

¿Y Janila (hija de Jairo) qué manejaba?

Jairo tenía una empresa en EE.UU., Niche Business Enterprises y ella la ha administrado.

¿Con Jairo habló de qué pasaría con Niche y con su legado cuando él muriera?

Jairo decía siempre: ‘ustedes el día que yo me muera me van a acabar esto, sino me hacen caso’. A Jairo todos le decían: ‘eso está bien’ o se callaban por no recibir de él un regaño. Yo, que compartía más con él, me atrevía a contradecirlo. Musicalmente no se está haciendo la voluntad de Jairo. El director artístico que Jairo quería y con el que estaba negociando para que le dirigiera su banda se llama José Aguirre. Cuando Jairo estuvo en la cárcel, quien dirigió el grupo fue José Aguirre.

¿Y por qué los hijos determinan elegir otro director artístico para Niche (Richie Valdés)?

No sé. Si eso hubiese sido la voluntad de Jairo, hace rato se hubiese dado en vida. Jairo era dado a ayudar a muchos músicos, y ¿por qué no se está haciendo su voluntad? es una pregunta que me hago. Me reuní con Guillermo Varela (sobrino de Jairo), le dije ‘el grupo no se va a acabar, hay que buscar un director y ejercer la voluntad de Jairo’. Pero lo que se está haciendo es totalmente distinto.

¿Los derechos musicales se van a pelear?

Yo no he iniciado una pelea, pero ya los abogados tienen que determinar cuál sería la línea a negociar o a conciliar si hay que conciliar, o ver qué es lo que hay en materia de temas que vienen desde hace años, como el de la Dian.

¿Quiénes reclaman?

Hay unos hijos que tienen unos derechos, son 7, no 5, como lo que están diciendo. Son 7 hijos los que tenía Jairo, cada uno con una mamá distinta. Ha aparecido una señora que hacía más de 35 años que no convivía con Jairo y está figurando, cuando en vida de Jairo esto no estuviera pasando. ¿Una señora que pretende reclamar qué? No sé. Quién sabe a quién más se le ocurra aparecer.

¿Pero Jairo estaba casado con esta señora todavía?

Jairo se casó con esta señora en 1972, porque ella había quedado en embarazo. Janila Varela es la hija de ese matrimonio que no duró. Jairo tuvo otras relaciones. Pero nunca se había presentado lo que estamos viviendo, solo al morir él y con este tema de reclamos es que aparecen. ¿Por qué lo hacen así? No sé, ni quiero saber. Que los abogados se ocupen de eso.

Como Jairo y usted no estaban en el mejor momento de su relación cuando él murió, ¿la acosó el arrepentimiento?

Eso es muy fuerte. Él orgulloso y yo orgullosa… Sí me dio mucho dolor, porque uno dice, ‘esto no debió ser así’, ya que pasa en el momento más crítico de la vida y uno se pregunta, ¿si no hubiera estado así, esto pasaría de esa manera? Mis padres me han ayudado a superar el duelo, se fueron a vivir conmigo.

¿Usted lo amaba?

Yo amé a Jairo Varela, claro… claro… Y él sabía, por eso él daba la pelea de ‘40 y 20’.

¿Cuándo se desprenderá de sus cosas?

Me han dicho que lo haga, pero por un oído me entra y por otro me sale. Tocó moverlas de sitio, porque somos energía y mi casa era super pesada. Era como si usted estuviera caminando y una nube pesada lo detuviera. Y él era un hombre de un aura muy fuerte. Su olor todavía está. Todavía conservo las cosas de él. ¿Hasta cuándo? No sé.

Las noches… Cuando subo las gradas de mi casa, y veo a mi perro, el pasillo, es fuertísimo (las lágrimas asoman, pero contiene el llanto tomando un sorbo de aromática). Es fuerte, porque yo sabía que él estaba siempre arriba en la casa, esa era la constante de muchos años…

No, yo no soy amiga de llorar, no me gusta la vulnerabilidad, no me gusta, me niego… pero he tenido mis momentos de crisis, muy tesos. En el sepelio ahí sí no aguanté. ¿Saben que me da mucha tristeza? Mi perro… lo extraña. Pero Jairo no se ha ido, yo siento a Jairo en mi casa.

El duelo no lo ha superado…

No. Gracias a Dios estoy ocupada, pero a veces le digo a mi hermana que coja las riendas de esto. Me han buscado trabajo en Bogotá, me dicen que me vaya del apartamento, porque no es sano, yo duermo en la alcoba donde pasó todo y mi mamá dormía conmigo, pero ya me dijo ‘tiene que dormir sola’.

Fuente: http://www.elpais.com.co/elpais/entretenimiento/noticias/esta-haciendo-voluntad-jairo-pareja-jairo-varela

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