Si el jarillón es zona de alto riesgo, ¿por qué sus habitantes no han podido ser reubicados?
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El estudio realizado por la Comisión Holandesa por el Agua (firma Royal Haskoning-DHV), cuyos resultados se entregaron en el 2013, identificó seis posibles puntos de ruptura del Jarillón sobre el Río Cauca. Estos puntos están localizados en los asentamientos de Venecia, Cinta Larga, Brisas del Cuaca, Samanes, Brisas del Nuevo Amanecer y Navarro. Dentro de las causales que han debilitado al jarillón están la instalación de 118 rampas para subir el dique y las escombreras ilegales. En su momento se dijo, además, que en otros 12 sitios las tuberías de los asentamientos ilegales e incluso las instaladas por Emcali para el funcionamiento de las estaciones de bombeo del Paso de Comercio y Floralia y de las plantas de tratamiento de agua de Puerto Mallarino y Cañaveralejo (Ptar) afectaban su estabilidad.
¿Y qué pasaría si de pronto, después de un fuerte invierno, buena parte de la Cali que hoy usted conoce desapareciera del mapa? ¿Si la ciudad quedara convertida en una enorme alcantarilla plagada de olores nauseabundos y epidemias terribles? ¿Si 900.000 caleños perdieran sus casas y sus muebles? ¿Si el 75% de los barrios de Cali quedaran sin una gota de agua potable en el grifo? ¿Qué pasaría si de la noche a la mañana quedáramos condenados a trabajar 25 años para reconstruir a Cali después de una enorme inundación? Por increíble que parezca, todo esa pesadilla podría suceder si se rompe el dique que nos protege de una posible creciente del río Cauca. Si después de leer estas líneas todavía piensa que este es un problema que nunca lo tocará, lo invitamos a descubrir la amenaza silenciosa que todos los caleños enfrentamos por el deterioro del jarillón.
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